La hiperconexion, la saturación de los sentidos, la alerta permanente de los celulares, crean individuos distraídos, incapaces de concentrar su atención en una conversación o en un texto. Vemos a las personas con las caras azuladas por el reflejo de sus pantallas aún cuando caminan y hasta conducen un vehículo. ¿Qué ha pasado? Se nos ha instalado un nuevo órgano que intermedia entre nuestros cerebros y el mundo exterior que ha superado a nuestros órganos naturales, vista, oído, tacto, olfato. La imagen ha remplazado a la escritura en la capacidad de comunicación. Hoy se fabrica una imagen fantástica, trucada, como antes un elaborado discurso sofista. Las ideologías han sido remplazadas por los emoticones. El mundo sensible esta mediatizado y organizado por las redes neuronales sociales. Las multitudes se exasperan ante las pantallas, los discursos de odio generan comportamientos grupales de horda que irrumpen en las calles, creando motines a los que denominan “revoluciones ...
El siglo XX inaugura el tiempo de las guerras intercontinentales. su segunda mitad dio lugar a una paz europea de casi sesenta años. La periferia del mundo, respecto a Europa, padeció conflictos parciales de “baja intensidad”, en el seno de los pueblos en proceso de descolonización. En América la guerra nunca ceso desde nuestra secesión, degeneraron en cruentos enfrentamientos civiles,y entre los estados oligárquicos resultantes. Republiquetas, intervenidas por las marinerías, endeudadas con la banca que financiaba los ejércitos mercenarios que sustentaban a sus oligarquías exportadoras. Ese fue el escenario del siglo XX sudamericano, que tuvo sus intentos de insubordinación en la primera mitad del siglo mientras las potencias imperialistas combatían entre sí. Al fin de ese siglo quedan veinte pequeñas republicas oligárquicas mediatizadas por el capital financiero internacional a mantener la bomba de succión de riqueza. Estados reducidos a controles municipales y po...