Es el
título de la gran obra del barroco español del siglo XVII de Calderón de la
Barca. Una obra del racionalismo que
cuestiona los conceptos de realidad, niega el providencialismo y hace al hombre
libre en función de su capacidad de obrar moralmente.
Hoy tras tres siglos de idealismos, víctimas de engañosas utopías,
anestesiados los sentidos por las simulaciones tecnológicas, el hiper-realismo
y la realidad virtual mediática envolvente, atrofiadas las capacidades por la
pereza y la I:A, estamos en la caverna.
La fantasía busca verosimilitud y autoridad mediante la advertencia
sentenciosa: “inspirado en hechos reales”, a su vez, nuestras ventanas al mundo,
presentadas como información en pantallas, grandes y pequeñas, están
implícitamente ,”inspirados en fantasías”. No es posible conocer a sus
creativos, a los publicistas que hacen los “collages “presentados como “noticiosos”.
El engaño viene precedido del “relativismo” moral e intelectual: “la verdad no
existe”. De ahí la ironía de “mentira la verdad” que podría estar en el
frontispicio de un teatro. Una humorada
como aquella que recibía en el portal de los campos de concentración alemanes: “el
trabajo os hará libres”.
Ya sabemos, o queremos creer que sabemos, no “que los reyes
son los padres”, sino algo más terrible, que “el gran hermano” existe para
cuidarnos.
Ya no podemos saber la diferencia entre un video juego y una
guerra donde mueren millones de civiles y ningún militar….donde nos dicen que
han “evaporado” en un relámpago de calor, a los seres vivos de una manzana
entera con las llamadas “bombas térmicas”, que tienen el efecto fulminante de un gran incinerador desarrollando
mas de 3.500 grados centígrados.
Puede uno imaginarse que estas tecnologías de control y de
aniquilamiento al servicio del supremascismo
anglo-sionista están destinadas a reducir las almas de este planeta al número
de los que “la providencia” ha elegido para salvar. Tal como lo enseña el libro
de Josue, fue el fin de las ciudades cananeas, anatemizadas- es decir
maldecidas- previamente para gloria de su feroz deidad.
La biblia no solo tiene enseñanzas genocidas, también las
tiene de femismo en el libro de “Ester”,
de como un gobernante es seducido por una esclava judía y puesto su poderío
imperial al servicio de Israel. Pero “mentira la verdad”, seguro que pocos le verán
relación entre fantasía y la realidad de los archivos Epstein…porque “la vida es
sueño” y las pesadillas son reales si no despertamos.

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