La degeneración del utilitarismo capitalista, el endiosamiento de la propiedad privada, en la cúspide de los derechos, premio de los premios en el concepto del “progreso infinito”, para los individuos, ha determinado, en sociedades como la norteamericana o la uruguaya, donde la profanación de la propiedad individual merece penas mayores que los homicidios. Así las cárceles se convierten en campos de concentración donde se acumulan los excluidos por sociedades que rinden culto a la riqueza. El castigo guarda una proporcionalidad con el crimen según los valores d e la sociedad, la pena capital se aplicaba a los incorregibles, mutantes que actúan contra el orden natural, caso de un perro rabioso, o de esos cachorros de lobo que no tienen el reflejo de sumisión al macho alfa y son muertos a poco de nacer. En Uruguay, por ejemplo, una mujer que introduce unos pocos gramos de mariguana para su marido preso, es penada con cinco a siete años de rigurosa ...
Artículos periodisticos publicados en diario La República de Montevideo y otros medios.