Es el título de la gran obra del barroco español del siglo XVII de Calderón de la Barca. Una obra del racionalismo que cuestiona los conceptos de realidad, niega el providencialismo y hace al hombre libre en función de su capacidad de obrar moralmente. Hoy tras tres siglos de idealismos, víctimas de engañosas utopías, anestesiados los sentidos por las simulaciones tecnológicas, el hiper-realismo y la realidad virtual mediática envolvente, atrofiadas las capacidades por la pereza y la I:A, estamos en la caverna. La fantasía busca verosimilitud y autoridad mediante la advertencia sentenciosa: “inspirado en hechos reales”, a su vez, nuestras ventanas al mundo, presentadas como información en pantallas, grandes y pequeñas, están implícitamente ,”inspirados en fantasías”. No es posible conocer a sus creativos, a los publicistas que hacen los “collages “presentados como “noticiosos”....
Artículos periodisticos publicados en diario La República de Montevideo y otros medios.