Ir al contenido principal

EL OCASO DE LA CIVILIZACIÓN


"La naturaleza arrastra, pues, instintivamente a todos los hombres a la
asociación política. El primero que la instituyó hizo un inmenso servicio,
porque el hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el
primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia. En
efecto, nada hay más monstruoso que la injusticia armada. El hombre ha
recibido de la naturaleza las armas de la sabiduría y de la virtud, que debe
emplear sobre todo para combatir las malas pasiones. Sin la virtud es el ser
más perverso y más feroz, porque sólo tiene los arrebatos brutales del amor y
del hambre. La justicia es una necesidad social, porque el derecho es la regla
de vida para la asociación política, y la decisión de lo justo es lo que
constituye el derecho. “ARISTÓTELES- LA POLITICA O EL ESTADO.
Desde hace dos mil quinientos años los hombres comenzaron repensar lo que parecía existir y funcionar naturalmente, por acumulación de hábitos gregarios, por las necesidades que genera nuestra propia vulnerabilidad animal. Los hombres pasaron la mayoría del tiempo de su existencia como especie en pequeños grupos de familias o clanes que deambulaban por la tierra cazando animales, recolectando frutos. Tardando cien mil años en llegar al millón de seres. Sólo luego de una evolución muy lenta,de largos aprendizajes, los hombres se arrimaron a los animales, los domesticaron y los convirtieron en sus "despensas ambulantes", permitiéndose el lujo de tener reservas de alimentos. Luego domesticaron plantas y aprendieron a reproducirlas, pero para ello debieron establecerse y respetar sus ciclos, lo cual debieron observar y aprender, tomando conciencia del tiempo y de los ciclos de las estaciones. Con la agricultura, hace unos 10.000 años comenzaron los poblados, las ciudades y se desarrolla lo que Aristóteles llama el Estado. Pero para llegar a esas reflexiones debieron pasar unos 100 mil años.
Hoy en el siglo XXI se espera que, si llegamos todos al fin del siglo, a los 10.000.000.000 de humanos... Y esto fue posible gracias a la forma de vivir organizada, en comunidades complejas, como los Estados. Unos grandes y otro chico, Unos dominantes y otros dominados. Estados ciudad como Uruguay.
Al llegar aquí comienza la era de la destrucción de los estados como forma de revertir el crecimiento demográfico, vaciar continentes y poner los recursos al servicio no ya de estados, de corporaciones con forma de estados mas poderosos. Y eso es lo que genera toda esta propaganda denominada "antipoética" destinada a la destrucción de los estados como formas de protección social de la vida comunitaria de los seres humanos. Y así nos explicamos el proceso de descomposición social que comienza a generarse marginando gente, generando en el seno de las ciudades "comunidades ´bárbaras" que destruyen desde dentro la convivencia civil, rompen los vínculos económicos y sociales que hacen posible la vida civilizada. A la "barbarie" se le piensa combatir con más barbarie, con militarización y con "ármense todos contra todos", con lo cual se logra la definitiva descomposición de la vida civilizada en amplias regiones del planeta.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una –lamentable-historia de España.

  Critica a la obra de Arturo Pérez Reverte, “Una historia de España”. Uno debe desconfiar siempre de gente “promovida”, premiada por la academia y los medios, pero como un presente de mi hijo y amigo, residente en la península desde hace veinte años, le di alojamiento en   mi biblioteca, con   la ingenuidad con que los troyanos recibieron el presente griego del pérfido Ulises.   Un troyano preñado de prejuicios que rezuman rencores inoculados, en un poco edificante lenguaje, en la creencia de que ese puede ser un medio de validar sus conceptos entre “la plebe” embrutecida a la cual “hay que hablarle en necio para darle el gusto”, al decir de Lope de Vega. 1-     No se puede entender a un puebl o sin desprenderse de los prejuicios contemporáneos del “historiador”.   Eso es lo que hace Hollywood con sus versiones del imperio romano, creen que con disfrazar “cómicos”, así se les llamaba a los artistas en tiempos cervantinos,   que se co...

“LA VIDA ES SUEÑO”

                  Es el título de la gran obra del barroco español del siglo XVII de Calderón de la Barca.   Una obra del racionalismo que cuestiona los conceptos de realidad, niega el providencialismo y hace al hombre libre en función de su capacidad de obrar moralmente. Hoy tras tres siglos de idealismos, víctimas de engañosas utopías, anestesiados los sentidos por las simulaciones tecnológicas, el hiper-realismo y la realidad virtual mediática envolvente, atrofiadas las capacidades por la pereza y la I:A, estamos en la caverna. La fantasía busca verosimilitud y autoridad mediante la advertencia sentenciosa: “inspirado en hechos reales”, a su vez, nuestras ventanas al mundo, presentadas como información en pantallas, grandes y pequeñas, están implícitamente ,”inspirados en fantasías”. No es posible conocer a sus creativos, a los publicistas que hacen los “collages “presentados como “noticiosos”....

PREPARANDO EL HOLOCAUSTO

  El siglo XX inaugura el tiempo de las guerras intercontinentales. su segunda mitad dio lugar a una paz europea de casi sesenta años.  La periferia del mundo, respecto a Europa, padeció conflictos parciales de “baja intensidad”, en el seno de los pueblos en proceso de descolonización.  En América la guerra nunca ceso desde nuestra secesión, degeneraron en cruentos enfrentamientos civiles,y entre los estados oligárquicos resultantes. Republiquetas, intervenidas por las marinerías, endeudadas con la banca que financiaba los ejércitos mercenarios que sustentaban a sus oligarquías exportadoras. Ese fue el escenario del siglo XX sudamericano, que tuvo sus intentos de insubordinación en la primera mitad del siglo mientras las potencias imperialistas combatían entre sí. Al fin de ese siglo quedan veinte pequeñas republicas oligárquicas mediatizadas por el capital financiero internacional a mantener la bomba de succión de riqueza. Estados reducidos a controles municipales y po...